Cómo superar creencias limitantes
Creencias limitantes. ¿Te has preguntado alguna vez de dónde vienen? Vienen de todas partes. Vienen de la cultura, de las películas que vemos, de las voces que escuchamos en casa de niños, de cualquier experiencia durante la adolescencia; las vamos recogiendo de todos lados. Ahora bien, lo que ocurre con estas creencias limitantes es que a menudo no son creencias reales que tengamos sobre nosotros mismos, sino algo que otra persona nos dijo sobre nosotros.
Y al aferrarnos a ellas, aunque obviamente gran parte de esto es inconsciente, ahora lo estamos haciendo consciente. Al mantenerlas, estas creencias nos hacen pequeños. Te impiden alcanzar tus objetivos, te frenan a la hora de asumir ese riesgo. Rétate a examinarlas, míralas con un poco de compasión y siente curiosidad por ellas. Así que coge papel y boli, y escribe esas vocecitas, esas creencias limitantes que ocupan espacio en tu mente.
Ya sea que sientas que no eres lo bastante inteligente, o lo bastante creativa, o lo bastante guapa, sea lo que sea, cualquier creencia limitante que alguien te haya dicho o que hayas ido asimilando por el camino, escríbelas todas y libera un poco de espacio en tu mente. Y cuando las tengas todas en ese papel, ve a hacer otra cosa que te llene el corazón, ya sea salir a la naturaleza o pasar tiempo con alguien querido. Algo que te aporte alegría. Después de hacerlo, deja pasar más o menos un día antes de volver a esa lista. Esta vez, cuando vuelvas a ella, mírala con otra perspectiva, como si esas voces fueran una amiga en un momento difícil, contándote esas cosas sobre sí misma, diciéndote que no cree ser lo bastante creativa, que no cree tener lo necesario para hacerse un hueco en esta industria.
Escucha como si fuera una amiga, porque a menudo somos más compasivos, más generosos, más suaves y más amables con nuestros seres queridos y amistades que con nosotros mismos. Somos muy críticos con nosotros. Así que, al mirar esa lista con esa mirada compasiva, escribe cosas que no combatan esas voces, sino que las reconforten. Si te dicen que no eres suficiente, recuérdate todo el trabajo que has hecho para mejorar, cómo las cosas son distintas y cómo esta vez estás preparada, sea lo que sea. Dedica tiempo y haz espacio para esas voces. Porque lo único que necesitan es saber que las sostienes, que las estás escuchando.
Muchas de esas voces, de nuevo, están desfasadas o ni siquiera eran tuyas desde el principio. Así que deja de cargarlas contigo y empecemos a encarnar tu yo real, tu yo completo: capaz y suficiente.
Escrito y grabado por Melanie Whitney, para
Instagram @melaniewhitney_
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